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La evolución de los medios de pago en el comercio online

La evolución de los medios de pago en el comercio online

Existen discrepancias sobre cuándo se realizó la primera compra online, pero, en cualquiera de los casos, entre este primer intercambio comercial y la actualidad, cuando es posible formalizar una compra con un solo clic desde el sofá de casa o la cima de una montaña, apenas han pasado tres décadas. En pocos sectores se ha vivido un crecimiento tan exponencial como en el eCommerce, tanto en materia de desarrollo tecnológico como en número de usuarios. Hagamos un repaso sobre los distintos métodos de pago que hemos encontrado a lo largo de estos cerca de 30 años de ventas a través de la red.

eCommerce en España: datos de un crecimiento imparable

Según los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, en el último año el eCommerce facturó en España cerca de 40.000 millones de euros y las expectativas sitúan la cifra por encima de los 50.000 millones para este 2019. Si tenemos en cuenta que, según este mismo registro, los ingresos de la venta online en 2013 fueron de algo menos de 12.000 millones, estamos frente a un crecimiento de casi el 230% en solo cinco años. ¿Cuáles son los motivos para este crecimiento imparable? Existen tres factores determinantes y los medios de pago son, sin duda alguna, uno de ellos:

  • La democratización de Internet. Según la plataforma Hootsuite, actualmente ya hay 43 millones de personas con acceso a Internet en nuestro país y el 87% de usuarios con móvil utiliza un smartphone. Disponer de este acceso directo, en cualquier momento y desde cualquier lugar, a los escaparates de las tiendas, es una gran invitación al consumo.
  • La mejora de la interfaz en las plataformas de eCommerce. Los comercios online han mejorado notablemente sus plataformas de ventas para hacerlas más sencillas y manejables. Los usuarios pueden navegar de forma muy intuitiva por las webs y adquirir productos sin colas ni esperas.
  • La implementación de medios de pago más cómodos y seguros. Más allá de la facilidad para navegar por las webs de eCommerce, los usuarios tienen facilidad para formalizar sus compras. Con un solo clic pueden hacer que el televisor, los vaqueros o el grifo nuevo de la ducha se ponga en marcha dirección a su casa y, lo mejor de todo, con la tranquilidad de que el pago se ha realizado con total seguridad. De hecho, según el último estudio de Showroomprive y Confianza Online, en el último año 3 de cada 4 consumidores ha comprado online en alguna ocasión, lo que demuestra que la compra a través de la red ya no es un hecho aislado sino una realidad en expansión.

Los tres factores se han materializado gracias a un importante desarrollo tecnológico que, en el último caso, además, ha supuesto la entrada en juego de un elemento crucial para impulsar el comercio: la confianza. La evolución en los sistemas de pago online ha permitido que los consumidores apuesten cada vez más por el comercio online sin miedo al fraude.

Pago contra reembolso: el pionero

Para recorrer la historia de los medios de pago online, debemos tomar como punto de partida la primera venta realizada a través de la red. Una de las teorías más apoyadas sobre este hecho nos lleva hasta el año 1984, cuando una mujer inglesa de 72 años encargó huevos, margarina y cereales a través de Vídeo Tex, un sistema precursor del actual Internet que conectaba el televisor directamente con la tienda a través de la línea telefónica. En esta operación encontramos el que fue el primer método de pago para el eCommerce, el pago contra reembolso. Y es que la señora Jane Snowall encargó su compra al hipermercado a través de su televisor, pero no la pagó hasta que la tuvo en casa, a través de un mensajero.

Las formas de pago han evolucionado mucho desde entonces pero el contra reembolso sigue siendo un método en vigor. Inicialmente, este sistema no resultaba cómodo ya que implicaba tener dinero en efectivo en el momento de recibir el pedido, pero a cambio el cliente ganaba seguridad porque no debía abonar nada hasta comprobar en persona la calidad de su compra. Con los años este proceso ha cambiado por completo, en primer lugar, porque algunas empresas de logística ya aceptan el pago con tarjeta, lo que facilita el abono al cliente, y en segundo lugar porque el incremento de medidas de seguridad en los pagos online ha dado tranquilidad y confianza al cliente.

A pesar de ello, actualmente la principal ventaja de este sistema sigue siendo la seguridad para el comprador que no asume ningún riesgo ante la operación (comercio fraudulento, producto defectuoso, etc.). Esta tranquilidad, sin embargo, en muchas ocasiones implica un coste extra ya que los comercios suelen añadir una tasa adicional al envío. El motivo se encuentra precisamente en los inconvenientes que el contra reembolso supone para la tienda:

  • Que el cliente se eche atrás en la compra.
  • Que el cliente no esté en su domicilio y se deba volver a entregar el paquete, lo que implica más gastos logísticos.
  • Que deba pagar una comisión extra a la empresa de transporte, ya que esta debe incorporar el sistema de cobro a un servicio que hasta el momento era solo de reparto.

TPV virtual: la respuesta a la expansión de las puntocom

En 1994, diez años después de que la señora Snowall hiciera su primera compra online, se produce otra operación que marcará un hito en la historia del eCommerce, la venta de una pizza de pepperoni y champiñones de Pizza Hut a través de Internet, lo que muchos califican como la verdadera primera venta realizada completamente online. Solo un año más tarde salen al mercado dos de los grandes gigantes actuales del eCommere, eBay y Amazon, quienes marcan el inicio del boom de las puntocom. La oferta de tiendas virtuales se multiplica y con ello se implementan los primeros sistemas de pago mediante tarjetas.

El tradicional TPV de las tiendas físicas da el salto a Internet transformado en pasarelas de pago virtuales que se integran en el software de los comercios electrónicos, permitiendo así a los clientes realizar pagos introduciendo el número de su tarjeta de crédito o débito. El sistema introduce rápidamente métodos de seguridad para evitar el fraude en las transacciones, como el código CVV o más recientemente los códigos de envío de SMS al móvil, las coordenadas bancarias o los métodos de identificación personal, exigidos tras la entrada en vigor de la nueva normativa europea en materia de seguridad, la SCA (Strong Customer Authentication).

En la actualidad, este sigue siendo el método más elegido por los consumidores y sus posibilidades se han multiplicado permitiendo por ejemplo que el usuario registre sus datos en la web y pueda comprar en conexiones posteriores con un solo clic, así como que se pueda comprar mediante un simple enlace que se recibe a través de correo electrónico o redes sociales.

Probablemente uno de los avances más destacados en este ámbito ha sido el hecho de que las pasarelas de pago permitan al eCommerce almacenar la información del cliente, que se evita así volver a introducir sus datos bancarios en próximas visitas a la tienda. Si hay algo que incentiva el consumo es, además de la calidad y precio del producto, la facilidad de adquisición. Esta facilidad de pago se convierte en un factor determinante para lograr la fidelización del cliente y las compras recurrentes, especialmente con las nuevas medidas de seguridad que garantizan la máxima protección para los datos de los clientes.

Transferencia y domiciliación: la tradición convive con lo digital

Mientras el TPV virtual se afianzaba en los eCommerce de todo el mundo, otros métodos tradicionales se mantenían. Hablamos de la transferencia bancaria, un sistema todavía en vigor pero que tiene diversos inconvenientes. El principal contra de este método es la falta de rapidez ya que el traspaso de dinero puede tardar en materializarse entre uno y dos días y con ello también el envío del producto. En sus inicios este sistema no solía llevar implícitas comisiones para el comprador, ahora depende del banco con el que se opere y lo cierto es que la mayoría incluyen tasas siempre que emisor y receptor no pertenezcan a la misma entidad bancaria. Además, las dos principales ventajas de este sistema, la seguridad y la posibilidad de hacer los pagos recurrentes, ya pueden realizarse también en las operaciones con tarjeta, por lo que el uso de las transferencias ha ido perdiendo peso gradualmente.

También la domiciliación bancaria ha coexistido como método de pago tradicional en un mundo de ventas digitales, pero, como ocurre con las transferencias, las facilidades que aporta la tarjeta de crédito o débito le han ganado terreno. Actualmente este sistema en el que el comprador da sus datos bancarios al comercio para que le realice cobros periódicos, se utiliza principalmente en el sector servicios o bien para grandes pagos que son fraccionados.

Aplicaciones: el pago a través de terceros

La obsesión por la seguridad ha sido una constante en la evolución de los métodos de pago. Con ese fin nació a finales de los años noventa PayPal, el método de pago con el que el cliente asocia sus tarjetas a una cuenta para hacer los pagos a través de ella, sin que el comercio electrónico pueda acceder nunca a sus datos bancarios. Con solo iniciar la sesión mediante contraseña o correo electrónico, el consumidor puede realizar los pagos, pero siempre a través de su cuenta con una tercera empresa que es la que realmente accede a sus datos.

Aunque nunca se ha convertido en el método mayoritario en los pagos a través de la red, su uso se ha popularizado, lo que ha hecho que otras compañías, como gigantes tecnológicos y entidades bancarias, creen herramientas similares.

Los bancos han apostado por tarjetas en las que el consumidor carga dinero desde su cuenta corriente para poder realizar pagos online. Con este traspaso, lo único que compromete es el dinero en la tarjeta de destino, el resto de su capital queda a salvo de fraudes. Mientras, plataformas como el propio Google o Amazon también han creado sus propios monederos virtuales para poder formalizar pagos a través de una cuenta virtual a la que el consumidor transfiere fondos con el único objetivo de hacer compras online. En estos casos las operaciones no implican comisiones para el comprador, pero sí para el vendedor, incluidas aquellas derivadas de los cambios de divisa.

Bitcoin: la divisa convertida en inversión

Con el comercio electrónico afianzándose, a punto de finalizar ya la primera década del siglo XXI, entra en juego un nuevo método de pago con la aparición del bitcoin. La creación de esta moneda libre, totalmente virtual y descentralizada, tenía múltiples aplicaciones en la red, pero, sin lugar a dudas, una de las más esperadas era evidentemente el comercio electrónico. Los bitcoins ponen al alcance del consumidor la posibilidad de comprar con un método seguro que no requiere de intermediarios.

A pesar de que en sus inicios existen grandes expectativas sobre el bitcoin como divisa para los pagos electrónicos, no ha logrado popularizarse como tal. Quizás sea por los procedimientos que implica, ya que se debe comprar la moneda y almacenarla después en un monedero electrónico, o simplemente porque el resto de métodos de pago han avanzado mucho en seguridad y eficacia, pero el hecho es que esta criptomoneda ha evolucionado más como fuente de inversión que como fuente de pago.

Comercio Unificado: presente y futuro de los pagos online

Si bien es cierto es que a lo largo de estas tres décadas de comercio electrónico todos estos métodos de pago han coexistido con diferentes niveles de uso, hay que tener en cuenta que todo apunta a que la evolución del consumo a corto y medio plazo pasará inevitablemente por la omnicanalidad y esto hace pensar que los métodos que la faciliten serán los que ganen más adeptos.

La realidad es que los clientes comparan precios y productos a través de la red, desde el sofá de casa o desde la propia tienda, consultan ofertas estando en el establecimiento físico o encargan el pedido para que les llegue a la oficina… y esto significa que nunca la venta on y offline han estado tan unidas como hasta ahora. De ahí que el comercio unificado sea una prioridad. En el caso de la empresa de aceptación de pagos UniversalPay, por ejemplo, cuentan con soluciones para que el comercio pueda recibir pagos por cualquier canal desde una misma herramienta. De esta forma, se une el pago físico y el virtual, algo imprescindible a partir de la irrupción de los smartphones. En esta herramienta unificada convergen todos los avances tecnológicos que se han ido produciendo en los últimos años: la tokenización (convertir los datos bancarios del cliente en un código aleatorio) que garantiza la máxima seguridad; la compra recurrente, ya que el almacenamiento de datos permite que el usuario compre con un solo clic; el panel de control omnicanal, es decir, el control de todas las ventas independientemente del canal en el que se hayan producido; y la libertad financiera, para que el comercio deposite sus ganancias en cualquier banco europeo.

Todos estos avances contribuyen a una mejora de la experiencia del cliente en sus visitas a los eCommerce, algo impresindible para el crecimiento de las compras online.

Ademas, si eres cliente de Palbin.com comentarte que ya puedes configurar UniversalPay en tu tienda online.

Configurar UniversalPay

Escrito por: Pablo Nebreda - Director de Marketing y Comunicación de UniversalPay.

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